En un pequeño pueblo de la montaña vivía una familia cuyo máximo tesoro eran los tres niños rubios, de grandes ojos azules cuyas edades oscilaban desde los ocho años a los 12 respectivamente.
Un día madrugaron y se encontraron con todos los tejados, todos los caminos y todos los árboles cubiertos por un gran manto de nieve.
Fueron a buscar leña al bosque cercano a su casa y les sorprendió ver en mitad del lago, un cisne blanco y hermoso que permaneció inmóvil mientras les miraba desafiante.
Estos no se lo pensaron dos veces y empezaron a encorrerlo.
El escapa siempre y en un descuido se introdujo en una cueva hecha con ramas de pino. Los niños entraron y los recibió un canto que ponía la piel de gallina y te hacía derramar lágrimas de gozo. Era una mujer de hermosa melena rubia, cuerpo frágil cubierto con una túnica blanca. También llevaba una corona de diamantes y rubíes. A sus pies encontraba majestuosamente sentado el cisne.
Parecía estar sentada en un trono de hielo y a su alrededor todos los animales del bosque lo contemplaron.
Se levantó y les tocó con sus manos frías al mismo tiempo que le daba un beso en la frente a cada niño.
Al momento empezaron a sentir frío y no podían moverse, quedaron convertidos en estatuas de nieve,
Al momento empezaron a sentir frío y no podían moverse. Quedaron convertidos en estatuas de hielo.
Cuentan los abuelos a sus nietos que no se acerquen a ningún cisne blanco que está más allá del bosque.
El intentará atraerlos con su canto entre un grito de sirenas y una risa de niño pequeño, de los niños nada más se supo, solo se rescató la ropa a los 3 o cuatro días de su desaparición.
Todas las imprudencias se pagan aunque el precio sea muy alto la mayoría de las veces.
Un día madrugaron y se encontraron con todos los tejados, todos los caminos y todos los árboles cubiertos por un gran manto de nieve.
Fueron a buscar leña al bosque cercano a su casa y les sorprendió ver en mitad del lago, un cisne blanco y hermoso que permaneció inmóvil mientras les miraba desafiante.
Estos no se lo pensaron dos veces y empezaron a encorrerlo.
El escapa siempre y en un descuido se introdujo en una cueva hecha con ramas de pino. Los niños entraron y los recibió un canto que ponía la piel de gallina y te hacía derramar lágrimas de gozo. Era una mujer de hermosa melena rubia, cuerpo frágil cubierto con una túnica blanca. También llevaba una corona de diamantes y rubíes. A sus pies encontraba majestuosamente sentado el cisne.
Parecía estar sentada en un trono de hielo y a su alrededor todos los animales del bosque lo contemplaron.
Se levantó y les tocó con sus manos frías al mismo tiempo que le daba un beso en la frente a cada niño.
Al momento empezaron a sentir frío y no podían moverse, quedaron convertidos en estatuas de nieve,
Al momento empezaron a sentir frío y no podían moverse. Quedaron convertidos en estatuas de hielo.
Cuentan los abuelos a sus nietos que no se acerquen a ningún cisne blanco que está más allá del bosque.
El intentará atraerlos con su canto entre un grito de sirenas y una risa de niño pequeño, de los niños nada más se supo, solo se rescató la ropa a los 3 o cuatro días de su desaparición.
Todas las imprudencias se pagan aunque el precio sea muy alto la mayoría de las veces.
"el rincón del artista" programa 54 E.B. [1.02.08]
No hay comentarios:
Publicar un comentario